No poder hacer nada, por no saber que hacer, y no saber que hacer por se me fue la creatividad.
La serena pena se acuesta en un prado, día y noche, esperando que lleguen, ellos y sus manos.
Pero, de nada sirve dejarse abandonar en el prado, porque el pasado sigue ahí, hasta el más pequeño acorde lo demuestra.
Mi huella se ha perdido en su mar
Mi huella se ha perdido en su mar